domingo, 9 de septiembre de 2007

¿Todavía lo recuerdas?-. Preguntó intentando parecer segura de si misma, pero la voz le temblaba a cada instante y las lágrimas se escurrían suavemente por su rostro.En ningún momento deje de pensarlo, de sentirlo cerca. Parece como si hubiera sido ayer la ultima vez que sentí su olor, que lo toque, que lo bese.- Respondió

Siguieron caminando por la casa, ahora mas grande y vacía que nunca. A cada paso que daban parecía hacerse más insignificante la presencia de ambas en aquel lugar que las había albergado por más de 20 años.

De pronto me encontré cara a cara con el espejo de la sala de estar, aquel que había mirado tantas veces sin darle importancia alguna. Observe fijamente mi reflejo, para descubrir que aquel destello de juventud en mis ojos se había desvanecido.

¿Dani?... ¡Dani! ¡Apurate! ¡Que te miraí tanto!-.exclamó paulina.
¡Yah!...ya voy…-. Respondí mientras me arreglaba el pabilo del vestido y revisaba que todo estuviera en su lugar. Todos esperábamos hace meses este momento, el matrimonio de mi hermano había revolucionado a toda la familia, y a solo pocos minutos de concretarse la ceremonia mi madre y la Pau habían acumulado tantas ansiedad como rubor en sus rostros.
Me subí corriendo al auto, recorrimos un trayecto que normalmente demora 20 minutos en tal solo 10. Mi madre emitió un chillido de emoción, y la pau se echaba y se echaba colorete como si este mudo se fuese a acabar. Nos bajamos del auto y fuimos a la ceremonia, el resto es memorable. Creo que nunca había reído y bailado tanto en una noche, mi hermano llegaba a deslumbrarnos de tanta felicidad. Ese día el y la Marce dieron el si, y se juraron amor eterno…o por lómenos amarse hasta que la muerte los separara.


¿Estás bien? …¿Daniela?....tranquila… ¿Qué paso?-.
De pronto volví, tenía la sonrisa plasmada en la boca, pero un par de lágrimas recorrían mi rostro. Me encontraba aun parada frente al espejo, como queriendo volver atrás el tiempo, algo que de seguro aunque pasase mi vida entera en esta casa lo lograría.
Nada…es solo que esta casa…los recuerdos. Me emocione-. Respondí.
¿Si quieres nos vamos?-. Me preguntaste.
No…yo quiero quedarme, necesito estar acá….-. Respondí.
Recién llegamos y ya estas así-. Manifestaste.
¡Yo me quedo!-. Respondí tercamente, y como me conoces, no insististe mas, me acompañarías en esto y hasta la muerte como lo habías dicho alguna vez.
Seguimos avanzando por la casa…